La maniobra de versión cefálica externa es una maniobra que se utiliza para tratar de colocar al bebé en posición cefálica cuando se encuentra en cualquier otra posición para así conseguir un parto vaginal.

Los bebé se pueden mover de forma más o menos libre hasta el final del embarazo en el que el espacio que tienen para moverse es casi nulo debido al tamaño que ya tienen. Aún así, los bebés pueden girar y moverse por lo que es posible realizar esta maniobra hasta el final del parto, aunque no se recomienda esperar tanto.

Aunque no hayas oído hablar mucho de ella y te parezca una técnica novedosa, la realidad es que ya venía usándose en el siglo XX. Su uso desapareció en gran medida hasta principios del siglo XXI dónde comenzó a implementarse de nuevo con el fin de reducir el número de cesáreas.

¿En qué consiste esta maniobra?

Es una maniobra que realiza el ginecólogo a través del abdomen. En primer lugar se comprueba el bienestar fetal y posteriormente se administra una medicación para relajar el útero. En algunos centros se puede utilizar anestesia para evitar posibles molestias.
Se realiza una monitorización fetal y se comprueba la posición del bebé a través de ecografía.

¿Cuándo se realiza la Versión cefálica externa?

Se debe realizar a partir de la semana 36-37, ya que el feto se puede dar la vuelta en cualquier momento hacia la posición cefálica. Se calcula que sólo en torno del 3% o 4% de los fetos se encuentran en una posición incorrecta llegada la semana 37.

En caso de realizar antes de la semana 37, existe mayor posibilidad de que el feto vuelva a descolocarse y la necesidad de volver a realizar la maniobra más adelante. SI el bebé llega en una posición errónea, la probabilidad de colocación durante la fase de dilatación es muy pequeña por lo que la probabilidad de cesárea será muy alta.

¿Pueden aparecer complicaciones?

Las complicaciones son escasas y en la mayoría de los casos muy leves pero si ocurre alguna, el centro está preparado para finalizar el embarazo de la forma más segura posible. Entre estas complicaciones están: rotura de bolsa, inicio del parto, sangrado, desprendimiento de placenta.

La probabilidad de complicación es mínima en comparación con las ventajas que se pueden obtener por lo que si el ginecólogo te lo recomienda, no tengas miedo en realizar la técnica.

¿En qué casos está contraindicada la versión cefálica externa?

Se puede realizar en casi todos los casos excepto cuando la salud de la madre o del bebé así lo requiera, como por ejemplo,si hay riesgo de sufrimiento fetal, preeclampsia, placenta previa, antecedentes de desprendimiento de placenta, embarazos múltiples, isoinmunización fetal, infecciones maternas, problemas de coagulación…. Será tu ginecólogo, normalmente en la revisión de las 36 semanas el que decida o no si se debe realizar la versión cefálica externa.

En general es una técnica relativamente sencilla y que puede evitar la realización de una cesárea con los riesgos que ello conlleva respecto al parto vaginal. Tu matrona te podrá aconsejar y orientar sobre cualquier duda que tengas sobre el parto y la cesárea,

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