La colposcopia está ligada a la mujer y es un examen en el que se hace uso del colposcopio, instrumento que montado sobre una base, sirve para visualizar las paredes de la vulva y vagina, cérvix y el cuello uterino. Este aparato consta de una luz y lente de aumento que ayudan a observar bien las zonas a tratar. Se realiza su procedimiento cada vez que la prueba del papanicolau ha presentado en su resultado células anormales.

De igual modo, también se aplica cuando la prueba del virus del papiloma humano (VPH) ha arrojado positiva para ciertos subtipos que representan riesgo si se ha manifestado cáncer. El empleo de la colposcopia, ayuda con más certeza a comparación de los exámenes rutinarios en donde algunos cambios en la vagina y cérvix no se han identificado por completo.

Si al identificarse y confirmarse por medio de este procedimiento la existencia de áreas anormales, será necesario recurrir a la toma de una muestra pequeña de tejido, a esta acción se le conoce como biopsia. Antes de realizarse el examen se recomienda que 24 horas antes del procedimiento la paciente no tenga relaciones sexuales, no use tampones y medicamentos en la vagina y no realizar lavados vaginales.

La realización de la colposcopia debe darse en un consultorio médico. Para proceder a la revisión el médico introducirá un espéculo en la vagina, esto hará que separe la pared vaginal teniendo una mejor vista de la vagina y cuello uterino. Luego el colposcopio se colocará en la abertura de la vagina, para poder observar las áreas anormales se limpiará el cuello del útero con la ayuda de un hisopo envuelto de una solución de vinagre.

La duración de un examen colposcópico es de aproximadamente 10 a 20 minutos. Toda mujer que ya ha empezado su vida sexual puede realizarse este examen, asimismo las que son sexualmente activas. No es necesario esperar a tener alguna molestia para hacerlo, la prevención es siempre la mejor salida si de salud se trata.

Historia…

Hans Hinselmann, un doctor alemán proveniente de Hamburgo, es la principal figura del procedimiento de la colposcopia, tras haber creado el instrumento principal para realizar la inspección, el famoso colposcopio.

Su creación se dio en 1928, en aquel entonces se usaban monoculares que permitían acercar la visualización de la zona cérvico uterina en unos 10 a 20 diámetros. Posteriormente su uso se dio con binoculares, y el método servía para inspeccionar la vagina y el cuello uterino, permitiendo el descubrimiento de alguna lesión y para realizar un diagnóstico y prevención de alguna enfermedad de transmisión sexual.

La procedencia de la palabra colposcopia viene del griego kolpos = vagina y skopein = examinar. Con el procedimiento de la colposcopia se puede reconocer signos subclínicos del Virus del Papiloma Humano y también alteraciones de lo que produce el Virus del Herpes. Su empleo es generalmente  muy efectivo para las detecciones de lesiones premalignas y malignas del cérvix. Zona de la cual fue la preocupación inicial de Hinselmann para la creación del colposcopio.

El procedimiento

La paciente es colocada sobre la camilla de un consultorio médico, con la espalda sobre ella y con las extremidades inferiores abiertas y los pies colocados en los estribos. Una vez acomodada en esta posición, se introducirá un especulo en la vagina y se aplicará una sustancia (ácido acético), al hacerlo la imagen se aclarará y la visión será más nítida para la revisión.

¿Qué más se puede realizar al hacer una coloscopia?

Al aplicar la coloscopia también se pueden realizar otros procedimientos terapéuticos, entre los más frecuentes se encuentran la vaporización con láser, las biopsias dirigidas, la electrocoagulación, entre otras.

Entre sus ventajas para la salud femenina se encuentra el poder diagnosticar las lesiones cervicales de distintos tipos. Se recomienda hacerlo tras saber los resultados de un papanicolau  dudoso o al presentar antecedentes de leucorrea.

¿La colposcopia duele?

Al realizar cualquier procedimiento para la prevención de alguna enfermedad en la salud femenina es normal que las mujeres sientan temor, el caso de la colposcopia no escapa de ello, pero su procedimiento de ser realizado solo, no presenta dolores ni complicaciones en la gran mayoría de pacientes. De sentir alguna molestia, el efecto más común es sentir un pequeño escozor, esto se deberá por la aplicación del  ácido acético tanto en el cuello uterino como en la vagina. En el caso de que la colposcopia esté acompañada de una biopsia,  el efecto será el sentir ligeros calambres y la sensación de un piquete.

La recomendación del médico tratante, en este caso será la de un ginecólogo oncólogo o un ginecólogo capacitado para realizar colposcopia, antes y durante el procedimiento será la de mantenerse tranquilas y respirar profundamente de manera lenta, esto definitivamente ayudará. Tener en mente que no es a la primera ni la última a quien se le está realizando este examen y que está en buenas manos es también otra ayuda, para sentirse más cómodas y en confianza, realicen este procedimiento únicamente con su médico de confianza o uno recomendado por un familiar o amiga muy cercano.

 Lo que se efectúa precisamente en la colposcopia es la separación de la vagina por medio de un espéculo sin haber un contacto físico de por medio, excepto el del líquido que caerá en el cuello uterino. Si llega a sentir alguna incomodidad, ésta se manifestará por un ligero ardor o una molestia fugaz. Dependiendo de lo que se ha de detectar o analizar en la paciente, se han de utilizar diferentes lentes de aumento para detallar un mejor diagnóstico. Se pueden tomar fotografías de la cérvix para archivarla como historia clínica, esto no presentará dolor alguno.

Bajo ninguna circunstancia podría haber otra molestia aparte de sentir las especificaciones detalladas. Consulte a su médico más de las posibles molestias que podría causarle la colposcopia de acuerdo a la zona que han de revisar.

Colposcopia normal

Cuando se ha de realizar una colposcopia lo que más se desea es tener una normal, pero ¿Qué significa o implica esto? Todo parte desde el momento en que se ingresará al consultorio para ser examinada, una colposcopia normal no debe representar riesgos o una mayor molestia en la mujer, al momento de realizarse la mayoría podrá sentir ligeros efectos por las soluciones que son aplicadas, entre los que se encuentran los calambres, o piquetes, en esta última mención la sensación se sentirá cuando haya un legrado endocervical o si es que se está realizando conjuntamente una biopsia.

Luego de ser realizada puede regresar a casa. Algunos de los síntomas que se pueden manifestar después de la realización de una colposcopia, son los sangrados, estos son normales y suelen durar durante varios días, eso sí, el sangrado será mínimo. De presentarse un sangrado fuerte, entonces deberá recurrir a su médico, quien para solucionar este percance suele usar nitrato de plata o solución de Monsel para controlarlo. También se puede presentar dolor de estómago, fiebre y flujo vaginal con mal olor.

Normalmente la colposcopia ha de realizarse en primera estancia en mujeres que han pasado por un papanicolau dudoso y que no se encuentran gestando. De ser así, este examen sí se puede realizar en mujeres embarazadas, pero su procedimiento ha de ser un poco más meticuloso. El colposcopio no es causante de ningún daño, por lo que la paciente gestante no tiene de qué preocuparse, si durante la prueba se encuentra algún signo anormal, la realización de la biopsia es permitida.

Lo que está prohibido es realizar muestras del canal endocervical, para mayores tratamientos se recomienda realizarse después del parto, en donde se determina si sigue siendo necesario un tratamiento; si se presentan algunas anomalías se ha de diagnosticar un tratamiento según el resultado que arroje la colposcopia. Para más información puede recurrir a un centro de salud confiable y saber todo acerca de una colposcopia, estar informados y hacerse chequeos siempre será lo ideal.

Resultados

El hecho de esperar o recibir resultados de alguna prueba realizada para la salud, genera cierta angustia en el paciente. Hay que mantener la calma, luego que el ginecólogo haya realizado la colposcopia, deberá hablar con el tratante sobre los resultados que ha arrojado la examinación. Los mismos serán catalogados en valores normales y anormales:

En el primer caso, se determina que la colposcopia ha presentado valores normales si es que la superficie del cuello uterino lucía de color rosado y suave. Si el examen ha requerido la extracción de una muestra (biopsia), entonces los resultados estarán listos entre una a dos semanas. El encargado de examinar el tejido de la biopsia será un especialista patólogo quien le informará primero al médico si estas células presentan normalidad o anormalidad.

Si las células son normales, la paciente está fuera de peligro de tener cáncer porque no se ha notado algún cambio precanceroso o canceroso en la muestra. Por el contrario, una colposcopia anormal se califica como tal si es que se encuentran los siguientes hallazgos:

  • Presencia de verrugas genitales
  • Cuello uterino con parches blanquecinos
  • Áreas del cuello uterino desgastadas, erosionadas o inflamadas
  • Vasos sanguíneos con patrones anormales
  • Pólipos cervicales

Con respecto a los pólipos cervicales, su presencia suele ser común en mujeres que pasan los 20 años de edad y han tenido hijos, la presencia de ellos en mujeres de un rango de edad menor al expuesto y que no hayan menstruado son algo raro. Algunas mujeres pueden presentar más de un pólipo pero en su mayoría solo presentan uno.

Dentro de los resultados anormales de la biopsia se deberá determinar cuál es el posible mal a tratar. Los resultados pueden presentar verrugas cervicales con el foco infeccioso del virus del papiloma humano (VPH), neoplasia intraepitelial en donde se observan cambios tisulares precancerosos o cáncer del cuello uterino.

En todos los casos de colposcopia con biopsia, los resultados sirven para determinar si la tratante necesita más exámenes o algún tratamiento adicional. El médico es quien se encargará en darle la noticia y más información al respecto.

Virus del Papiloma Humano (VPH)

El Virus del Papiloma Humano (VPH) se da por medio del contacto sexual, habiendo tenido sexo vaginal o anal. Esta enfermedad es asintomática y es el varón el encargado de diseminar la enfermedad, el uso del preservativo como medida de precaución, no previene el contagio del virus. En las mujeres este virus se manifiesta en la mayoría de los casos con las displasias cervicales, esto es lo más común y pasamos a detallar.

Las displasias son lesiones precancerosas, por lo tanto premalignas, de las células presentes en el cuello uterino. Existen tres formas de displasia cervical y estas son la severa, moderada y leve. La primera y segunda clase de displasia son las más graves y por ello deben ser tratadas de inmediato, lo que se desea evitar es la producción de una lesión cancerosa. En el caso de la leve, tiende a curarse sin ningún tratamiento en un 70 %, pero hay que tener cuidado que esta lesión se convierta en una grave.

Para los casos de las más graves, su diagnóstico se da a través de la colposcopia y citología para detectar presencia de alteraciones celulares. Es necesario saber que la displasia cervical también suele darse por el consumo drástico del tabaco, esto se debe a la acción de sus componentes (nicotina y cotinina) sobre el cuello uterino.

Al realizarse la colposcopia por un diagnóstico citológico de la infección del virus del papiloma humano, es necesario practicar la cervical, vulvar y vaginal. En ellas, según sus variedades morfológicas se pueden encontrar las siguientes lesiones:

En formas clínicas: Condilomas acuminados, queratósicas en localizaciones cutáneas.

En formas subclínicas: Suelen encontrarse epitelios acetoblancos, siendo su localización en el epitelio pavimentoso del vestíbulo, vagina o cuello.

En formas de expresión mínimas: Espículas de color blanco, suelen ser prominentes y estar diseminadas sobre un fondo epitelial normal.

Biopsia

La colposcopia con biopsia consiste en obtener la muestra de un tejido anormal cuando se presenta anomalías en el cuello del útero o cérvix, al realizar esto se contribuirá a que se efectúe un diagnóstico y un posible tratamiento adicional.

Se puede llevar a cabo la biopsia con colposcopia de dos modos, el primero es usando un pequeño cepillo o aro de metal para realizar el raspado de las células y obtención de la muestra. La segunda es tomando una muestra directa del tejido, la misma deberá ser del tamaño de la mitad de un grano de arroz. El instrumento de uso para la obtención de la muestra es similar a una perforadora de papel, a este método se le conoce como punzón de biopsia. En algunos casos suele causar una molestia leve.

La duración de la colposcopia con biopsia suele tener un tiempo de duración de 10 minutos. Luego de obtener la muestra, el tejido será examinado en un laboratorio y su resultado se dará en una o dos semanas. Los resultados se clasifican en normal, cuando la biopsia no indica la presencia de una célula anormal, y en anormal cuando se han detectado llagas o infecciones en el cuello uterino, vagina o a sus alrededores.

En contadas ocasiones, la biopsia efectuada en el cuello uterino puede causar un sangrado o infectarse, si ocurre esto, es necesario acudir a su médico. Los síntomas normales que suelen presentarse será la del dolor vaginal que puede durar entre uno y dos días, los flujos vaginales, presentes hasta por una semana.

Para que el cuello uterino pueda sanarse con normalidad, luego de realizada a biopsia con colposcopia, los médicos aconsejan no hacer ninguna clase de ejercicio un día después de la intervención, no tener relaciones sexuales durante una semana y no realizar lavados vaginales.

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